lunes, 26 de abril de 2010

Mi mundo en "A"

Mi mundo en "A"
Desde mi más tierna infancia recuerdo que mi mundo más próximo siempre ha terminado con la vocal "A". La primera imagen que se me viene a la mente tiene como protagonista a mamÁ. MamÁ vigilante desde un balcón.

LA primerA maestrA... una "A", también. Y seguro que mi primera vocal pronunciada fue una "A".

Los primeros juegos... acaban en "O", y con compañerOS porque, en aquel entonces, lAs niñAS, por imperativo familiar, jugaban, generalmente, a muñecAS, cocinitas, etc... Yo consideraba más lúdica la "O" que la "A"... hasta que mamá dictadora vino en mi socorro y me ayudó a descubrir el universo femenino... Ahí, mi mundo empezó a escribirse con "A" y no con "O"... ¡Gracias, mamÁ!...

El primer beso, precoz, terminó, evidentemente, en "A"... Era imposible que la "O" fuese protagonista sabiendo como sabía ya, a esas alturas, que el almA femeninA estaba llena de matices encantadores... e irresistibles.

Mi otra pasión... los libros, curiosamente, venían, casi siempre, de la mano de autorAs. Enid Blyton fue la mujer que me enseñó a soñar. ¡AgradecidA intensamente te quedo, Enid!. Y GeorginA, la de "Los cinco", el primer personaje literario con el que me identifiqué. Luego vinieron otras: Darrell, Claudina, Puck... pero ninguna alcanzó el status de GeorginA. Era únicA.
Hoy, mis libros... un 90 por cien terminan en "A". No lo he hecho a propósito, ¿o sí?. No lo sé. Tal vez, es la confirmación de un deseo inconsciente de equilibrar la balanza, en mi universo particular, a favor de la "A" en su eterna lucha con la "O".
El nombre de la mayoría de mis amig@s se escribe con "A". También es cierto que, entre l@s más cercan@s, hay alguna "O", pero siempre porque han sabido compartir con "A": escucharlA, apoyarlA... no AISLARLA. En ese caso, ningún "O" entraría en mi mundo "A".

También he salido con algún "O", sentimentalmente hablando, pero porque nunca me he sentido a su lado como "A", para bien o para mal, sino "@"... Aunque siempre (no puedo mentir) he sabido que acabaría con una "A" ¿Por qué?. Lo he pensado mucho, y siendo sincerA... y habiendo conocido las dos partes... estar con una "O" puede ser magnífico... pero estar con una "A" es SUPREMA (acabado en "A", a propósito)... Subir al cielo, EL PARAÍSO.

Curiosamente, pese a todo lo expuesto, mi lenguaje es sexistA. Pero, creo que DiosA me perdonará, porque hasta el final, en esta reflexión, la protagonistA ha sido, sin duda: "A".